Playa habitada

Para mi primo Ing. Chema, a un año de su partida

Hace un año que llegaste a la playa habitada,

esa, que todos llamamos Cielo.

Te echamos de menos,

porque ya no estás en tu casa,

en el trabajo, en la navidad,

el año nuevo, en tu cumpleaños,

ni en la sonrisa de tus papás

cuando te veían llegar.

Pero ¿sabes?

nos consuela que ahora estás

con El Gran Señor y Nuestra Madre.

Además, muchas veces he pensado

que caminas la playa con Ellos y eres feliz

porque vives sin nada que te haga morir.

Vives del amor que Él promete, sin hambre y sed.

El pan de vida.

Ya estaremos contigo, para caminar juntos la playa.

Somos obedientes, iremos cuando Él nos llame.

Mientras, te recordaremos feliz porque no hay de otro modo.

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