Letras, un antídoto

Hace tiempo que intento curarme con las letras.

He vaciado mis miedos en un montón de renglones. Hasta los convertí en novela.

Mi ansiedad, la di en adopción a un personaje que inventé durante una crisis.

Mi orgullo lo he podido encerrar entre corchetes.,

Padezco de muchas enfermedades, como todo ser humano

y no sé si las letras, algún día, me den el alta.

Mientras tanto, hoy estoy seguro que me he curado un poco de la soledad

porque, estas letras y tu, me han hecho compañía.

Copyright Jaime Gómez Castañeda

Amor de estudiante

Bien recuerdo cuando entraste a mis ojos.

Yo y mi adolescencia

te vimos llegar, vestida con tu hermosa sonrisa

y flotando en el aire como ángel protector.

Te vi y ya no vi a nadie más.

Entonces… te empecé a hablar en mi cabeza

con las letras del corazón.

Ensayaba charlas y encuentros espontáneos.

En sí, lo pensaba todo, día y noche,

para que tú, caminaras conmigo.

Pues sí, aquel día, temeroso

salí de casa con el amor que no cabía entre mis manos,

para decirte que moría por estar contigo

en el amanecer, en las tardes, en las noches

y en el ocaso de nuestras vidas…

Ese día, nos encontramos en un camino de pétalos,

nos miramos, sonreímos y nuestras manos se entrelazaron.

Desde entonces supe que algún día estaríamos aquí:

comenzando nuestro camino: mirándonos, sonriendo y de la mano.

Quien dijo que “el amor de estudiante

ya se terminó” está equivocado.

Esta historia continuará…

Para Miguel y Daniela, en su boda (6 mayo 2023)