Miedo

En la cima de mis rivales

está el miedo.

Ese que se asoma en la sorpresa

y me hace sentir enano.

Saco todas mis armas para vencerlo, 

sin embargo, 

es tan grande 

como  el adversario del Quijote.

Vivo la lucha 

que algún día escribió mi mente

cuando estaba distraído. 

Entonces, sin dar mi consentimiento, 

el sabor de la adrenalina 

se tornó amargo y amenazante

como un veneno que extingue la vida.

El miedo, mi más grande enemigo, 

me espera cuando intento subir. 

Ataca si oso ir más allá

y pausa el futuro que quiero vivir. 

Usaré la lógica de un ajedrecista, 

la tenacidad de Holmes, 

la mente de las 

infinitas posibilidades del hacker 

y la sabiduría 

del maestro Zen para vencer.

El miedo, será 

el vino que tomaré 

cuando esté en las cimas. 

Lo desterraré de mi cuerpo

y haré fogatas con él

para cocinar futuros sin límites.

El miedo, mi miedo:

una jugada que trazó mi mente

quien sabe para qué.

El miedo, quien sabe qué seríamos sin él.

Entrada número 100

Amigas y amigos, hoy conmemoro la publicación número 100. La dedico al hombre que fue mi padre con este sencillo poema. Muchas gracias a todas y todos por visitar este humilde sitio dedicado al desarrollo humano.

Rebelde

Ayer recordé tu fortaleza,

esa que me permitió ver tu silueta

bajo una lluvia negra

que no cesó en dos años.

Te aferraste a la vida

como jamás había visto.

Luchaste contra un demonio

que día y noche acechaba tu alma.

¿Qué tipo de hombre fuiste?

Para mí, un ser que nació sin un futuro afortunado

pero con ánimo violento

para revelarse al destino.

Fuiste un hombre que dibujaba el mañana

con una sonrisa positiva y un ingenio feroz.

El hombre que no vivió sin fe

y que construía sueños con la tierra de lo imposible

y cemento del para siempre.

Maña te recordaré otra vez.

No para extrañar tu ausencia,

sino para sonreír con tu recuerdo y dar gracias de que tuve un padre como tu.

Papá, ¡llegamos a cien entradas!