Lo Que nos queda del verano (De mi poemario «Versos en la cama»)


Tomemos una copa de tinto en nuestra cama.
Vivamos la farsa de una conversación vacía,
solo para acompañar unos cuantos sorbos.


Luego, dejemos que el otoño haga caer al piso
lo que nos queda del verano:
tu vestido blanco ajustado,
mi pantalón negro de vestir,
mi camisa blanca de manga corta
y nuestras prendas íntimas.


Hagamos que este otoño
solo sea un pretexto
para despojarnos de la vanidad,
olvidarnos del tinto, del invierno y la
primavera,
y volver a sentir en nuestros cuerpos
la humedad y las lluvias del verano
que nos incitan a hacer el amor
una y otra vez, hasta que el tiempo se rinda
y el deseo se quede dormido sobre nosotros.

–Inspirado en el nombre del blog de mi amigo el poeta Marc J Mellado Que me queda del verano que desde que di con él, siempre se me ha hecho un nombre bastante original. ¡Saludos Marc, si has leído!

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